Dexter cruzó el umbral del cuarto, y encontró mientras observaba la televisión; a su hermana Debra ansiosa entre sabanas de la cama. La luz entraba radiante por la ventana.
-¡Oh, Dexter! – Dijo Debra –, tienes que ver esto.
Dexter se aproximó curioso a escuchar la TV, sentándose en la cama al lado de la chica; mientras la imagen de una madura reportera aparecía en un pequeño camino de madera con yates y pequeños botes amarrados a los lados. Personal uniformado sacaban bolsas negras de un oscuro mar de aguas tranquilas. Se oía:
- Un equipo de busca tesoros de Miami, descubrió esta mañana en el fondo de la bahía xxx, más de dos docena de cadáveres en el suelo marino. Las investigaciones continuarán…
- Diablos – gritó Debra repentinamente –, esto no es nada en comparación al asesino del camión de hielo – atravesó con su mirada los ojos de Dexter –. Es increíble, ¿no lo crees Dexter?
- Si Deb – dijo Dexter vagamente –… increíble.
Una gota de sudor corrió por la mejilla de Dexter, y cayó sobre su mano derecha; que reposaba sobre su pecho, atenta a los furiosos latidos nerviosos de un corazón pseudohumano.
La segunda temporada de Dexter, inicia semanas después de la muerte de su hermano con un estremecedor evento: El hallazgo de la fosa con los cuerpos. De esta manera, encontramos el espíritu central de esta nueva parte de la serie; con un protagonista buscando un sentido a su vida, pero sus adicciones apretando peligrosamente, como alicates, su futuro bienestar.
Mientras un comité policíaco sigue las huellas de Dexter, este sigue las huellas de su pasado turbulento; acompañado ahora de su nueva amiga Lila, quien cobra importancia al ver más allá de los ojos del protagonista, comprenderlo, y quizás, amarlo.
La cuestión: ¿Podrá Dexter la expiación de sus pecados y escapar a sus demonios internos? y ¿luego qué?
Camilo Rosales