Todas veces que escuchaba opiniones personales acerca de este filme, resumidamente decían que solo era un capítulo de “QUIEN QUIERE SER MILLONARIO” decorado con vagas historias sueltas. Bastardo ignorante quien pensara tal cosa (y se sabe quien es).

Dirigida por Danny Boyle, tenemos un hermoso retrato de vida, donde la presentación del programa solo es una excusa para entrar en una interesante experiencia. Siguiendo parámetros de paralelos como Forrest Gump y Benjamin Buttoms (principal versus para los premios de la academia), nos sitúan ante Salim, Latika y Jamal; 3 personas llevadas por el destino en caminos que se entrecruzan dramáticamente a lo largo de sus vidas, sin olvidar nunca una dosis de humor negro, que nos facilita aceptar que…así es la realidad. Una niñez traúmatica, un amor truncado, un caótico hermano y muchas ganas de seguir adelante.
Por otra parte, se agradece de sobremanera, al ver actuaciones increíbles e inenarrables (la de los niños: respetadísimo trabajo) y caras nuevas, como la del promisorio Dev Patel, con apellidos distintos a los gastados Pitt, Jolie, Cage, Hanks, y el peor de todos, Cruise.

Con una estética en las escenas, que no es de mi favoritas; y los infaltables bailes de cine Bollywood, de 1 a 7: 7
Camilo Rosales