2 años consumados en 106 pasmantes, complejos y sobrecogedores minutos; ni muchos ni pocos, 106 son el tiempo preciso.
Quantum of Solace es la número 22, y luego de tantas películas, cabe preguntar: ¿Qué hay de nuevo? Además de las excepcionales representaciones de Craig y de la ya clásica querida actriz Dench; a la que el papel de M no le exige mucho, esta sin duda la palabra inminente: QUANTUM. Con seguridad más de uno no la entiende, aun más ¿por qué Quantum of Solace?

Recurramos a la literalidad, google y su traductor definen:
Quantum: Cuantía, cantidad, cuota
Of: De … (¿sure?)
Solace: Consuelo, melancolía, tristeza…y quizás venganza
Es así que bond, buscando en este film una explicación y venganza por la manipulación que sufrió de parte de Vesper, como se topa con los sombríos tentáculos de Quantum, que a la postre el film nos deja en ascuas porque simplemente no dicen mucho, mucho misterio sin duda; pero la tesis central es clara. Un enemigo tras bambalinas de rostro y poder desconocido.
Es esa la explicación: Quantum of Solace es un juego de palabras con dos vías, una de la desolada y enérgica reacción de sentimientos de bond, y otra que hace referencia a los villanos. Pero hay un detalle más, un detalle como solo para los guardianes de la estima bond. QUANTUM es una apología a SPECTRA, parecida organización que por alla, en los sesenta el bond de turno atacaba. Thunderball, solo se vive dos veces, al servicio de su majestad.
Lo bueno:
La opera de tosca, mi secuencia favorita, con un telón musical de fondo contundente, sin duda alguna.
La vertiginosidad y rapidez de la caída libre de James y Camille.
La puesta en marcha de Quantum, un ente que abre una nueva época de posibilidades para explotar en 007, y del que seguramente sabremos más en futuras entregas.
Lo malo:
Más diálogos, sobre todo del vilano Dominic Green, que pudo plantear mucho más y se quedo corto en perversidad. Y sinceramente, los prefiero RE – MALOS.
Finalmente, se prevee para el año 2011 la nueva producción del espía inglés. Un peldaño más para presenciar el ascenso hasta ser una perfecta máquina de espionaje…no de matar, como leí en una web por allí. Eso es muy salvaje.
De 1 a 7: 7
----Vaya gritos los que daba de emoción, una mujer en la fila del teatro, por ver “Red de Mentiras”; tan ilusionada ella, que incluso la recomendaba descaradamente a otros presentes por sus trailers. Pobre, esa película es un pobre intento de acción de genial Ridley Scott, el mismo director de Gladiador y Alien----
CAMILO ROSALES
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SÉPTIMO