2012

20.12.09 / Publicado por Camilo Rosales /

Sobresaliente es aún ir a una sala de cine y encontrar dentro de tanto propuesta efímera y plana de lo comercial, una película como 2012. Qué bien que Hollywood mantenga un buen cine comercial, que no pretenda mayores proezas ni se debata en la lucha por cualquier estatuilla de orden dorado (aunque si existe tal posibilidad…mucho mejor).

Pienso que 2012 es entretenimiento sano y puro; si con ocasionales reflexiones, y una gran y única secuencia de acción con millones en geniales fx que nos presenta cataclismos de magnitudes superiores no sorprenden…¡¿entonces qué?!.


Bueno es saber antes de verla que Lee Tamahori quizás no reflexiono mucho en lo significativo del 21 de diciembre del 2012, como esta fecha representa un cambio de cosmovisión para la humanidad entera, un ciclo espiritual, físico y mental que termina para iniciar una nueva era en la que los hombres…. NOOOO! Tamahori ni los productores pensaron eso.

Bueno es saber antes de verla que John Cusack no tendrá una sola nominación al Oscar ni a los Globo de Oro por su interpretación, porque sépanlo, no la tendrá. Más bien consideró que fue sincero y trabajo muy natural en este papel, sin esforzarse en nada; sin despejarse del aire bipolar tranquilo-alterado que es muy de él, en las comedias románticas donde lo hemos visto (La pareja del año, con Zeta-Jones es un ejemplo).

Bueno es saber antes de verla que Danny Glover (Letal Wheapon) en su papel de presidente parece conveniente, no perdón, es completamente conveniente teniendo a Barack Obama como mandatario de EU.
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Pero que diablos!; que más da que media hora después de terminada ya no recuerde ni los nombres ni si quedaron los protagonistas todos vivos:

…porque si alguien decía que ya era una máquina que criticaba todo en cine y no me gustaba nada, equivocados estaban, esta vez no aplica.

…porque si alguien decía que la película era vacía y superflua, pienso que como hay casos donde los largometrajes son pretenciosos, hay otros casos en el que público es el pretencioso.

Y retomo y amplio esto último; no hay que ser un público pretencioso siempre, un público imposible con un hambre voraz e infinita que sea imposible de saciar. Los extremos son eternamente peligrosos.


Entonces invito a ver 2012 solo por diversión de un buen rato (2 horas y media, por cierto), en compañía de alguien quizás, y comiendo eso blanco y rico que sale de un grano de maíz cuando estalla por el calor; mientras se aprieta suavemente contra una silla acojinada y observa todo el periplo de papá, mamá y una tierna niña por escapar del Armageddon, a bordo de una pequeña avioneta ideal para recrear todo el desplome de la ciudad de Los Ángeles para al fin, salir indemnes. Que buen plan.

Ver lo bueno en lo poco, hallar lo bonito incluso en una piedra áspera…claro?
De 1 a 7: 7

CAMILO ROSALES

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