MUERTE AL FACEBOOK

13.4.09 / Publicado por Camilo Rosales /

¿Tienes facebook? Le es familiar la pregunta. Alguien conocido se le ha acercado a escupirle esta pregunta encima. Con seguridad si, y si no; tenga cuidado, corre real peligro.


Continuemos el ejercicio.

Digamos, solo digamos que la sinceridad es una de sus cualidades, y le comunica que no al interrogador inoportuno. Pues bien, apréciese de ver como a este se le derrite el rostro de sorpresa y estupor, mientras lo mira como un bicho raro de fuera de este mundo y dice cosas tales como: ¿Qué que?, ¿Cómo dice?

- Odio a las redes sociales, odio al facebook.

- Odio su decorado monocromático azul con blanco.

- Odio sus interfaces.

- Odio sus letras pequeñas tipo arial 8.

- Odio su página principal, y su patético mapa de conexión personal mundial, como autómatas bota-babas, salidos de un filme de Rob Zombie, sin criterio ni personalidad alguna.

- Odio lo atrevido de sus correos. Cuantos P#TΩZ mensajes de esta M1FRD4 han llegado a mi e-mail solicitándome como nuevo usuario. Puro spam.

- Odio frases como: que bonito(a) te ves, que linda fiesta, ¿esa foto donde es?, mándame un zumbido, escribe en mi muro de información, dale un toque personal a Julano, ¿Qué tan popular eres?, ¿Quieres ser mi amigo? NO IMBECIL, YO NO SOY TU AMIGO!!!



- Odio la gente “farandulera” que tarda 12 horas posando ante un lente, mientras gasta otras 12 horas colgando las fotos en la página (y conozco muchos cercanos tristemente, que sabrán que hablo de ellos, si leen esto), sin nunca leer la letra pequeña del contrato inicial, que pone a merced y antojo de las directivas del facebook, todo el material, privado y público, que allí este.

- Odio fotografías que reunen los siguientes artículos: gafas enormes como un parabrisas, salidas de un video de hip – hop o reguettón; camisas casuales mínimas con estampados brillantes máximos; cadenas, pulseras, anillos, y cualquier otra forma metálica personal exageradamente de mal gusto para reafirmar la lastimosa necesidad de llamar la atención.

- Odio, sobretodo ODIO, a todos aquellos que en sus intermedios y al menor descuido abren contentos sus sesiones, en este mundo donde todos se sobreexponen vulgarmente como trozos de carne en un vitrina (-“Mírenme, aquí estoy, haz click en mí”-). Son los mismos que no hallan como acomodarse dentro de los marcos de la fotografía, con respectivo espasmo en el cuello, tortícolis. ¿Los conoce? si, son esos mismos que cuando les dice que bendecido eres al responder que NO, se les derrite la cara en una horrenda mueca.

Me niego a tener un facebook por ser una imposición social. Esta excusa de que es exigido en escuelas, universidad y trabajo, no posee fundamento; si la gente no lo usase tan excesivamente, no habría tal obligación, simplemente no se haría. Podrá ser, como decía alguien: “lo ultimo en guarachas”, pero me niego a tener facebook; donde, por cierto, sería si el presidente fundador de un grupo:


“TODOS LOS QUE ODIAN A FACEBOOK”
(Lo tendré presente)


Luego pensarán que soy alguna clase de sociopata desprovisto de sensaciones y sentimientos tales como el amor. Pues bien, a ellos:

- Amo la facilidad para hurgar en lo ajeno de los demás, porque eso no es discutible; para chismes, Don Facebook º N 1.



- Amo el Hatebook (http://
www.hatebook.org) una sana, muy sana alternativa de la que hago parte. J Invitaciones extendidas. J

- Amo el blog. Mi blog. Donde opinión y creatividad importa. Mi mano derecha y compañero.

Si un interrogador inoportuno pregunta: ¿Tienes facebook?
Usted complázcase en responder como yo: No, gracias a Dios!

Camilo Rosales

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